Payas chilenas: ejemplos, significado y cómo se hacen

Payas chilenas

Las payas chilenas son una forma de poesía popular basada en el ingenio, la rima y, en su expresión tradicional, la improvisación. Un payador puede construir versos en el momento, responder a otro cantor o desarrollar un tema manteniendo determinadas reglas métricas y musicales.

Durante las Fiestas Patrias de Chile también se llama popularmente «paya» a muchos versos breves, humorísticos y rimados que se recitan en fondas, colegios, reuniones familiares y celebraciones del 18 de septiembre. Conviene distinguirlos de la paya tradicional: no toda copla graciosa es técnicamente una paya, aunque en el lenguaje cotidiano ambas formas suelen mezclarse.

Para entenderlas de verdad hay que conocer sus dos caras: la tradición de los payadores, vinculada al canto a lo poeta, y las payas festivas que cualquier persona puede preparar para celebrar, bromear o brindar.

Contenido del artículo

Qué son las payas chilenas

La paya chilena es una manifestación de poesía oral en la que uno o varios payadores crean versos, muchas veces de manera improvisada.

El payador necesita combinar varias habilidades al mismo tiempo:

  • encontrar rápidamente una idea;
  • construir versos comprensibles;
  • respetar la rima;
  • mantener el ritmo;
  • responder al adversario si existe contrapunto;
  • evitar perder el hilo del tema;
  • entretener al público.

No se trata simplemente de encontrar dos palabras que rimen.

La verdadera dificultad consiste en pensar, rimar y responder prácticamente al mismo tiempo.

Qué significa paya en Chile

En Chile la palabra paya está asociada especialmente al verso improvisado y al desafío poético entre payadores.

Una de sus expresiones más características es el contrapunto, en el que dos participantes mantienen una especie de conversación rimada.

Uno plantea una idea.

El otro responde.

El primero replica.

Y así continúa el duelo.

No gana necesariamente quien utiliza palabras más complicadas, sino quien demuestra mayor rapidez, coherencia, creatividad y capacidad para responder con ingenio.

Paya, contrapunto, décima y brindis: no son exactamente lo mismo

Estos términos pueden aparecer juntos, pero no significan exactamente lo mismo.

FormaCaracterística principal
PayaPoesía oral improvisada realizada por payadores
ContrapuntoDuelo o diálogo poético entre dos participantes
DécimaEstrofa de diez versos utilizada frecuentemente en la poesía popular
CuartetaEstrofa de cuatro versos
BrindisVersos destinados a celebrar, homenajear o levantar la copa
Paya dieciochera popularVerso festivo que suele utilizar humor y referencias a las Fiestas Patrias

En una celebración familiar, por ejemplo, alguien puede recitar cuatro versos preparados previamente y llamarlos «paya».

Culturalmente se entiende perfectamente.

Desde una perspectiva más estricta, sin embargo, la improvisación ocupa un lugar central en el oficio tradicional del payador.

Cómo es una paya chilena tradicional

No existe una única estructura para todas las situaciones.

Entre las formas utilizadas aparecen las cuartetas y las décimas, además de diferentes modalidades de contrapunto.

La paya puede tratar prácticamente cualquier asunto:

  • amor;
  • vida campesina;
  • acontecimientos cotidianos;
  • humor;
  • identidad;
  • actualidad;
  • naturaleza;
  • amistad;
  • acontecimientos históricos;
  • temas propuestos por el público.

Lo decisivo es la capacidad del payador para convertir el tema en verso.

Qué es una décima

La décima espinela está formada por diez versos, tradicionalmente octosílabos.

Su esquema clásico de rima es:

ABBAACCDDC

Es decir, algunos versos deben rimar entre sí siguiendo un orden determinado.

Esto obliga al improvisador a pensar por adelantado.

No basta con construir el verso que está diciendo: necesita imaginar también cómo podrá cerrar los siguientes.

Por eso improvisar una buena décima requiere mucha más técnica de la que puede parecer desde fuera.

Qué es el contrapunto

El contrapunto convierte la poesía en una conversación.

Imaginemos que dos payadores improvisan sobre la amistad.

Uno podría iniciar:

Compañero, yo sostengo
que un amigo verdadero
vale mucho más que el oro
cuando el camino está fiero.

El segundo tendría que responder manteniendo el tema:

Si el camino viene malo
yo no pienso abandonarte,
porque amigo no es quien llega,
sino quien sabe quedarse.

Estos versos son ejemplos originales simplificados para mostrar la lógica del intercambio.

En una paya real entran además la métrica, la musicalidad, la capacidad interpretativa y las reglas concretas de la modalidad elegida.

Ejemplos de payas chilenas cortas

Estas payas originales pueden utilizarse en celebraciones, actividades escolares o reuniones.

Paya 1

Tengo preparada una paya
y la vengo a compartir,
si la rima sale buena
me tendrán que aplaudir.

Paya 2

Con guitarra o sin guitarra
yo me atrevo a comenzar,
porque cuando nace el verso
solo quiere echarse a andar.

Paya 3

Una paya bien cortita
les quisiera regalar,
cuatro versos son poquitos
si hay razones para payar.

Paya 4

Yo no presumo de poeta
ni me quiero hacer notar,
pero denme cuatro palabras
y las intento rimar.

Paya 5

Cuando empieza la guitarra
se despierta la reunión,
porque un verso improvisado
también nace del corazón.

Payas chilenas graciosas

El humor tiene una presencia habitual en las payas festivas.

Estas son completamente originales.

1

Brindo por mi buena suerte,
por la cueca y la empanada,
iba a empezar una dieta
pero mejor el lunes… nada.

2

Yo venía muy elegante
con zapatos de ocasión,
bailé dos vueltas de cueca
y ahora pido un sillón.

3

Ayer dije muy seguro
que bailaba como un rey,
me pusieron una cueca
y casi tumbo el mantel.

4

Me dijeron: “Come poco,
que después viene el asado”,
me comí dos empanadas
y ya llegué complicado.

5

Mi compadre presumía
de tener gran condición,
bailó una cueca completa
y pidió respiración.

6

Preparé tan bien mi paya
que la vine practicando,
pero ahora que me toca
se me está olvidando.

7

Quise hacer versos perfectos
y estudié toda la semana,
pero rimo mucho mejor
después de la empanada.

8

Dije que iba a bailar cueca
con soltura y elegancia,
di tres vueltas por la pista
y perdí hasta la distancia.

9

Yo traje una gran paya
para hacerlos disfrutar,
si ninguno se me ríe
la tendré que mejorar.

10

Mi vecino es muy valiente,
eso siempre anda diciendo,
pero apareció una araña
y todavía sigue corriendo.

Payas chilenas para Fiestas Patrias

Septiembre es uno de los momentos en los que más se buscan y recitan payas chilenas.

Los temas habituales incluyen:

Chile, la cueca, las fondas, las empanadas, la familia, el campo, las tradiciones y el 18 de septiembre.

Paya para el 18 de septiembre

Llegó septiembre a mi tierra
con pañuelo y tradición,
que se escuche fuerte Chile
desde el alma y corazón.

Paya sobre la cueca

Cuando comienza la cueca
mi pañuelo quiere volar,
aunque no sepa los pasos
nadie me impide bailar.

Paya sobre las Fiestas Patrias

Septiembre llega cantando
con guitarra y emoción,
se reúnen las familias
a celebrar la tradición.

Paya sobre Chile

De la cordillera al mar
tiene mi Chile colores,
y cuando septiembre llega
se viste entero de flores.

Paya para una fonda

Ya se ilumina la fonda,
ya comienza la canción,
que no falte una sonrisa
ni una buena conversación.

Paya sobre la empanada

Brindo por la empanada
que llegó recién horneada,
quise guardar una para luego
y no me quedó ni la entrada.

Paya dieciochera divertida

Me puse traje de huaso
para salir a celebrar,
el problema fue descubrir
que no sabía zapatear.

Paya para celebrar en familia

Brindo por toda esta mesa,
por quien vino y quien vendrá,
porque una familia unida
es motivo de payar.

Payas chilenas para niños

Para los niños convienen versos sencillos, divertidos y fáciles de memorizar.

1

Tengo puesto mi pañuelo
y preparado el zapato,
voy a bailar una cueca
aunque me dure poquito el rato.

2

En la escuela hay una fiesta
y venimos a cantar,
cada curso trae una paya
para poder celebrar.

3

Con mi bandera chilena
yo comienzo esta canción,
le regalo cuatro versos
con cariño y emoción.

4

Saltando llegó septiembre
hasta el patio de mi escuela,
trajo cuecas y pañuelos
y una fiesta que nos espera.

5

Tengo una pequeña paya
que aprendí para este día,
si me olvido de algún verso
lo termino con alegría.

6

Mi profesora me dijo
que una paya debía inventar,
pensé tanto durante el día
que soñé que sabía rimar.

7

En el patio de mi escuela
todos quieren participar,
unos bailan, otros cantan
y yo prefiero payar.

8

Una vuelta con pañuelo,
otra vuelta y a seguir,
si no sé bailar la cueca
por lo menos sé sonreír.

Payas chilenas para el colegio

Estas pueden servir para presentaciones escolares del 18 de septiembre.

Paya de bienvenida

A todos los que han venido
los queremos saludar,
nuestra escuela está de fiesta
y ha llegado la hora de payar.

Paya para los profesores

Brindo por los profesores
que nos vienen a enseñar,
hasta cuando llega septiembre
y preferimos celebrar.

Paya para los compañeros

Brindo por mis compañeros
con los que aprendo a diario,
porque juntos cada curso
se convierte en escenario.

Paya para cerrar una presentación

Ya terminamos la paya
y nos tenemos que marchar,
pero antes un fuerte aplauso
para todos al terminar.

Payas chilenas de amor

La paya también puede utilizar el amor como tema.

1

Yo no necesito estrellas
para aprender a soñar,
me basta mirar tus ojos
para quererme quedar.

2

No te regalo una rosa
porque se puede marchitar,
prefiero darte estos versos
que podrás siempre guardar.

3

Si tuviera que elegir
entre callarme o hablar,
prefiero decirte en verso
que me gustas de verdad.

4

Dicen que el amor se esconde
y nadie lo puede encontrar,
yo lo encontré aquella tarde
cuando te vi caminar.

5

No prometo ser poeta
ni cantarte una canción,
pero cuando estás cerquita
se me alegra el corazón.

Payas chilenas de amistad

1

Brindo por los buenos amigos
que no preguntan la hora,
si uno necesita ayuda
aparecen sin demora.

2

Un amigo verdadero
no se compra ni se vende,
cuando el camino se complica
es cuando mejor se entiende.

3

Esta paya va dedicada
al amigo que está presente,
porque en las buenas cualquiera
y en las malas queda la gente.

4

Si la amistad fuera un campo
yo la quisiera sembrar,
para tener buenos amigos
dondequiera que vaya a andar.

Payas para brindar

En las celebraciones populares son frecuentes los versos de brindis, que actualmente pueden confundirse con las payas festivas.

Brindis por la familia

Brindo por esta familia
que hoy se vuelve a reunir,
porque compartir la mesa
también nos hace feliz.

Brindis por los amigos

Brindo por aquellos amigos
que saben acompañar,
los que llegan cuando hay fiesta
y si hace falta, mucho más.

Brindis por Chile

Brindo por esta tierra
de cordillera hasta el mar,
por su gente y sus historias
que no debemos olvidar.

Brindis por septiembre

Brindo porque llegó septiembre
con sus ganas de celebrar,
que tengamos buenos recuerdos
cuando toque terminar.

Payas de “aro, aro, aro”

En las celebraciones chilenas también es habitual escuchar la expresión «¡aro, aro, aro!», especialmente asociada a momentos festivos, brindis y cuecas.

No debe considerarse automáticamente sinónimo de paya tradicional.

En el uso popular contemporáneo, sin embargo, los versos humorísticos introducidos con «aro, aro, aro» aparecen muchas veces agrupados junto a las llamadas payas dieciocheras.

Ejemplo 1

¡Aro, aro, aro!

Brindo por esta reunión,
por la cueca y la comida,
porque fiestas como esta
dan más alegría a la vida.

Ejemplo 2

¡Aro, aro, aro!

Ayer pasé por tu casa
y te vi junto al portón,
iba a decirte algo bonito
pero olvidé la cuestión.

Ejemplo 3

¡Aro, aro, aro!

Mi compadre baila cueca
con una gran emoción,
el problema es que sus piernas
no conocen la canción.

Ejemplo 4

¡Aro, aro, aro!

Yo venía por un rato
y temprano iba a marchar,
pero apareció la fiesta
y me tuve que quedar.

Cómo hacer una paya chilena

Para comenzar no hace falta intentar improvisar una décima perfecta.

Resulta mucho más sencillo aprender con cuatro versos.

Paso 1. Elige un tema concreto

Cuanto más preciso sea, más fácil será encontrar ideas.

Por ejemplo:

Tema demasiado amplio: Chile.

Tema más manejable: bailar cueca en una fonda.

Ya tenemos varias palabras relacionadas:

  • cueca;
  • pañuelo;
  • baile;
  • septiembre;
  • fonda;
  • zapateo.

Paso 2. Piensa primero en la idea final

Un truco útil consiste en decidir cómo quieres terminar.

Supongamos que quieres hacer una paya graciosa sobre alguien que no sabe bailar.

Final:

«y terminé mirando al suelo».

Ahora puedes construir los versos anteriores para llegar naturalmente hasta ahí.

Paso 3. Busca palabras que permitan rimar

Supongamos que quieres terminar un verso con:

bailar

Puedes utilizar:

  • cantar;
  • celebrar;
  • comenzar;
  • zapatear;
  • improvisar;
  • terminar.

Si terminas con:

corazón

pueden servir:

  • canción;
  • emoción;
  • tradición;
  • reunión;
  • celebración.

Crear pequeños grupos de palabras facilita mucho el proceso cuando se está empezando.

Paso 4. Construye una escena

Una paya resulta más entretenida cuando ocurre algo.

En lugar de:

Me gusta mucho la cueca
y también la tradición…

podemos construir una situación:

Me invitaron a una cueca
y acepté sin preguntar,
cuando empezaron los pasos
no sabía dónde mirar.

Ahora existe una pequeña historia.

Paso 5. Añade un remate

Las payas humorísticas suelen funcionar mejor cuando el último verso cambia o completa el sentido de los anteriores.

Por ejemplo:

Mi compadre presumía
que era un gran bailarín,
cuando comenzó la cueca
preguntó dónde era el fin.

El último verso contiene el pequeño golpe humorístico.

Cómo improvisar una paya

Escribir permite detenerse, borrar y corregir.

Improvisar elimina esas ventajas.

Por eso el payador necesita entrenar varias habilidades.

Una técnica básica consiste en pensar primero en la palabra con la que terminará el verso.

Si alguien propone:

“escuela”

pueden aparecer rápidamente:

  • abuela;
  • vuela;
  • acuarela;
  • candela.

Después hay que encontrar una idea que tenga sentido.

El objetivo no debería ser rimar cualquier cosa, sino conseguir que rima y contenido avancen juntos.

Cómo responder en un contrapunto

Supongamos que un payador lanza:

Dices que vienes rimando
y que nadie te hace frente,
vamos a ver compañero
si respondes de repente.

El otro debería aprovechar alguna idea anterior para construir la respuesta:

Yo te respondo al momento
porque escuché claramente,
no necesito ir corriendo
si la idea está en la mente.

La respuesta gana fuerza porque recoge directamente el desafío anterior.

Si el segundo participante recitara unos versos bonitos pero completamente ajenos a lo dicho, perdería buena parte de la esencia del contrapunto.

Qué hace buena a una paya

Una buena paya combina varios elementos:

ElementoPor qué importa
RimaAporta estructura y musicalidad
RitmoPermite que el verso fluya naturalmente
IngenioHace memorable la respuesta
CoherenciaEvita rimar palabras sin sentido
ImprovisaciónEs una habilidad central de la paya tradicional
RespuestaResulta esencial durante un contrapunto
HumorPuede aumentar la conexión con el público
RemateDa fuerza al final del verso

La rima es solo una parte.

Una frase puede rimar perfectamente y seguir siendo una mala paya si no cuenta nada o responde sin sentido.

Ejemplo de una paya que se puede mejorar

Imaginemos:

Yo quiero mucho a Chile
porque Chile es muy bonito,
también quiero mucho septiembre
porque septiembre es bonito.

Existe una idea, pero repite palabras y carece de una imagen concreta.

Podría transformarse en:

Septiembre llega cantando
con pañuelos al viento,
y Chile vuelve a encontrarse
en cada festejo y encuentro.

Ahora existe más variedad y una imagen reconocible.

Cómo hacer una paya graciosa

El humor puede surgir de:

  • exageración;
  • sorpresa;
  • contradicción;
  • situaciones cotidianas;
  • burlarse de uno mismo;
  • doble interpretación;
  • un final inesperado.

La opción más segura suele ser reírse de uno mismo o de una situación, en lugar de ridiculizar a otra persona.

Por ejemplo:

Me dijeron “baila cueca”,
yo acepté con decisión,
a los treinta segundos
ya buscaba jubilación.

El humor procede de exagerar el cansancio del protagonista.

Ejemplo completo para crear una paya desde cero

Supongamos que necesitamos una paya sobre una empanada.

Tema

Una persona quiere guardar una empanada para después.

Palabras que pueden servir

  • empanada;
  • guardada;
  • acabada;
  • preparada.

Idea humorística

La guarda, pero alguien se la come.

Resultado

Guardé una rica empanada
para comerla al final,
cuando fui a buscarla luego
no encontré ni el delantal.

Podemos mejorar el sentido:

Guardé una rica empanada
para comer más tarde,
cuando volví por mi plato
ya no quedaba ni el aire.

El proceso demuestra algo fundamental: la primera versión no tiene por qué ser la definitiva cuando estamos escribiendo.

El payador profesional se enfrenta a una dificultad mayor porque debe tomar esas decisiones prácticamente sobre la marcha.

Por qué las payas se relacionan tanto con septiembre

Las Fiestas Patrias han convertido la paya en una expresión especialmente visible durante septiembre.

En colegios, fondas y reuniones aparecen:

  • concursos;
  • actuaciones;
  • brindis;
  • versos humorísticos;
  • contrapuntos;
  • actividades sobre tradiciones chilenas.

Esto ha provocado también que la palabra «paya» se utilice de forma muy amplia.

Una rima escrita para una actividad escolar puede llamarse popularmente paya aunque esté lejos de las exigencias métricas y de improvisación propias de un payador tradicional.

Las dos realidades pueden convivir siempre que se conozca la diferencia.

La paya forma parte de una tradición mayor

La paya chilena se encuentra relacionada con el canto a lo poeta, una tradición poético-musical desarrollada especialmente en ámbitos rurales y semirrurales de Chile.

Dentro de este universo tienen un papel relevante:

  • la décima;
  • la cuarteta;
  • el verso improvisado;
  • el canto a lo humano;
  • el canto a lo divino;
  • el guitarrón chileno;
  • la guitarra;
  • el contrapunto.

Esto explica por qué reducir la paya a cuatro versos graciosos sobre empanadas resulta insuficiente.

Las payas dieciocheras son la cara más visible para muchas personas, pero detrás existe un oficio tradicional mucho más complejo, cultivado por hombres y mujeres capaces de improvisar poesía frente al público.

20 payas chilenas originales para usar directamente

Para quien busca simplemente ejemplos breves, estas son veinte propuestas originales:

  1. Brindo por nuestra amistad, que no necesita ocasión, porque cuando es verdadera se lleva en el corazón.
  2. Llegó septiembre cantando, vestido de tradición, con la cueca entre sus manos y Chile en el corazón.
  3. Tengo lista mi empanada, también listo mi pañuelo; si me invitan a la cueca, que me acompañe el cielo.
  4. Una paya improvisada no se compra en el mercado, nace rápido en la mente y termina bien rimado.
  5. Yo pensé aprender la cueca practicando una semana; ya pasó más de un septiembre y sigo con las mismas ganas.
  6. Brindo por quien está lejos y por quien vino a llegar, porque siempre existe un sitio cuando queremos celebrar.
  7. Mi compadre dijo anoche que sabía zapatear; todavía están los vecinos esperando verlo empezar.
  8. Septiembre trae la bandera, la familia y la canción; cada cual celebra a Chile llevando su tradición.
  9. Yo no seré gran poeta ni pretendo aparentar; si me regalan un tema, algo intentaré rimar.
  10. Cuando comienza una paya nadie sabe dónde irá; esa es parte de la gracia de inventarla de verdad.
  11. Brindo por los compañeros que saben acompañar; porque más vale un buen amigo que mil promesas al pasar.
  12. Yo llegué buscando cueca y encontré celebración; luego encontré una empanada y perdí la concentración.
  13. Tengo el pañuelo preparado para comenzar a bailar; solo me faltan los pasos, cosa fácil de arreglar.
  14. Una guitarra esperando, una voz para cantar y dos personas con versos: ya se puede contrapuntear.
  15. Brindo por esta jornada y por poder compartir; las mejores celebraciones son las que hacen sonreír.
  16. Pensé una paya perfecta mientras venía caminando; ahora todos me están mirando y la sigo recordando.
  17. Que septiembre nos recuerde algo digno de guardar: una tradición está viva si la volvemos a practicar.
  18. No necesito diez libros para atreverme a rimar; necesito alguna idea y muchas ganas de intentar.
  19. La paya empieza en la mente, pero se completa al cantar; cuando otro acepta el desafío, comienza a contrapuntear.
  20. Ya termino con mis versos porque debo descansar; si quieren escuchar otros, me tendrán que desafiar.

Las payas chilenas tienen una dimensión festiva que permite jugar con la rima, hacer reír o celebrar las Fiestas Patrias, pero su raíz va bastante más lejos. Tras los versos breves que se escuchan cada septiembre existe una tradición de poesía oral en la que el payador debe escuchar, pensar, improvisar y responder sin perder ritmo ni sentido. Esa capacidad de convertir una idea inesperada en verso es precisamente lo que mantiene viva la paya: no se limita a repetir palabras heredadas, sino que permite crear algo nuevo cada vez que alguien acepta el desafío de payar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *